domingo, 7 de febrero de 2016

Expresar significa sacar lo que está preso

¡Que doloroso es amar...
y no poderlo decir!
Si es doloroso saber,
que va marchando la vida
como una mujer querida,
que jamás ha de volver.
Si es doloroso ignorar,
donde vamos a morir;
¡más doloroso es amar...
y no poderlo decir!

Triste es ver que la mirada,
hacia el sol levanta el ciego;
y el sol envuelve en su fuego
y el ciego no siente nada.
Ver su mirada tranquila,
a la luz indiferente
y saber que eternamente,
la noche va en su pupila
bajo el dosel de su frente.

Pero si es triste mirar
y la luz no percibir;
¡ más doloroso es amar...
y no poderlo decir!

Conocer que caminamos,
bajo la fuerza del sino;
recorrer nuestro camino
y no saber donde vamos.
Ser un triste peregrino,
de la vida en los senderos,
no podemos detener,
por ir siempre prisioneros,
del amor o del deber.

Más si es triste caminar
y no poder descansar
mas que al tiempo de morir;
¡más doloroso es amar...
y no poderlo decir!

Vivir como yo soñando,
con cosas que nunca vi;
y seguir, seguir andando,
sin saber por qué motivo
ni hasta cuando.
Tener fantasía y vuelo,
que pongan al cielo escalas
y ver, que nos faltan alas
que nos remonten al cielo.

Más si es triste no gozar,
lo que podemos soñar;
no hay más amargo dolor,
que ver el alma morir,
prisionera de un amor
y no poderlo decir.

lunes, 1 de febrero de 2016

Quienes somos?

Nuestro ser no se define con lo que hacemos, o con lo que los demás dicen que somos.
Desde chiquitos nos ponen un nombre y nos enseñan a responder a ese nombre, luego nos preguntan de grandes quiénes somos y automáticamente respondemos con ese nombre. Pero no es así, somos mucho más de lo que creemos ser. Somos seres tan inmensos y maravillosos que es imposible describirlo con palabras.
Por eso se dice que somos seres fractales, somos un pedacito de algo que nos UNE con todos los seres del planeta y todo lo que existe.
A su vez, todo lo que existe, existe porque se mueve y porque suena. Por eso me gusta decir que somos una nota musical, distinta a la de todos, y que venimos a escucharla y hacerla escuchar al resto.
Con esto me refiero a que venimos a descubrir nuestra misión o propósito de vida y a ponerlo a servicio a la comunidad. ¿No es maravilloso? Se me pone la piel de gallina cada vez que pienso en ello.
No tenemos porque sufrir, esclavizarnos o pasarla mal para conseguir aquello que nos de plenitud y armonía. Porque si es eso lo que sentimos, estamos en el camino incorrecto.
Amar es nuestro destino, ser feliz nuestro motivo.