Mientras
sigamos estructurando nuestras vidas de una forma en la que nuestra
felicidad dependa de algo que no podemos controlar, experimentaremos
dolor. Como yo no estaba dispuesto a vivir con el temor de que el dolor
pudiera sacudirme más, y como me consideraba un ser inteligente,
rediseñé mis propias reglas para que cuándo sienta dolor y cuándo sienta
placer dependan de cuándo me parece apropiado a mí, basándome en mi
propia capacidad para dirigir mi mente, cuerpo y emociones.
Anthony Robbins
No hay comentarios:
Publicar un comentario