Después de toda tempestad viene la calma, y se disfruta mucho más porque para poder ver el arcoiris primero tiene que llover.
Al fin, después de un largo tiempo de introspección, de invierno, de esconderse, meditar y pensar mucho en vez de hacer mucho me siento hoy más libre. Siento que todo esta "crisis" me sirvió mucho para ser más consciente de lo que quiero, de lo que soy, de las cosas que me gustan. Y me siento feliz, porque ser más consciente es ser más libre. Y la libertad es fantástica, es lo que caracteriza a mi signo acuariano. Fluir.
Con la vida, con los problemas ser feliz igual, sabiendo que todo tiene solución o una enseñanza.
Me ayudó Zen, me ayudó la meditación, me ayudó leer libros, me ayudo Louise Hay.
Gracias, gracias, gracias VIDA!.
Si hoy estoy acá respirando es porque tengo una misión, la misión al igual que todos (porque todos somos UNO) es ser feliz, con toda la energía que habita en mi y en todo lugar, con vibraciones que eleven la consciencia a lo más alto.
Este año fue fabuloso, a pesar de como los cuatro meses de introspección que pasé (de los que no me arrepiento para nada), he aprendido cosas maravillosas y siento que voy en camino. Nadie ahora decide que debo hacer con mi vida, solo yo cambio el rumbo si es lo que quiero a través de mi intuición.
Alimentación, desarrollo personal, motivación, ejercicio, abrir la mente a personas con grandes historias y cosas que contar, aprender de la naturaleza y de todo lo que me rodea. Estar vivo es eso, disfrutar y ser feliz. Esa es nuestra misión. No quiero más perder el tiempo con personas o haciendo cosas que sé que no me llevan a ningún lado. Eso es amarse a uno mismo. ♥

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